lunes, 20 de febrero de 2017

Últimas lecturas

Hoy toca comentar mis últimas lecturas, o lo que es lo mismo, los libros que he leído en lo que llevamos de año.

Acabo de terminar El laberinto de los espíritus, de Carlos Ruiz Zafón, y anteriormente leí El prisionero del cielo, que era el que me faltaba de la serie, más que nada, por coger el hilo. No sé si hice bien, porque pese a que me gusta mucho cómo escribe Zafón, debo decir que si leí El prisionero del cielo con gusto, El laberinto de los espíritus se me hizo pesado en algunos momentos. Quizá es que ya estaba saturada y este último tiene sus buenas 800 páginas...

El prisionero del cielo sigue la línea de La sombra del viento y El juego del Ángel; en esta tercera entrega, Daniel Sempere, hilo conductor de toda la saga, está casado y es padre de un niño, y  el protagonismo lo toma su gran amigo Fermín Romero de Torres que narra su dura experiencia carcelaria en el castillo de Montjuïc, prisión militar durante el franquismo, en la que eran encerrados y ejecutados los opositores al régimen.
Es una novela corta que se lee con facilidad.

De inmediato me puse con El laberinto de los espíritus, donde aparecen los mismos personajes y surgen otros nuevos que convierten la trama en una novela negra al uso, con investigaciones que, aun siendo interesantes, se prolongan demasiado para mi gusto, y las menciones al "alma" de la tetralogía, El cementerio de los libros olvidados, son casi anecdóticas.

Otra pega que he encontrado es que el gracejo y la chispa de Fermín Romero de Torres parece contagiarse a los demás personajes y llega un momento en el que todos son tan ingeniosos como él y se expresan de la misma manera, con lo cual, llega a cansar.

Y me sobraron las ochenta últimas páginas en las que, una vez cerradas todas las líneas argumentales, el protagonismo pasa a Julián, hijo de Daniel Sempere, quien nos narra (innecesariamente) toda su vida, y no aporta nada a la historia.



En este par de meses también he leído el libro de relatos de Alice Munro (premio Nobel de literatura 2013): Odio, amistad, noviazgo, matrimonio, y me ha sorprendido la frescura de su prosa y la originalidad de sus relatos.




Y yendo para atrás, como los cangrejos, empecé el Diario de una buena vecina, de Doris Lessing (otro premio Nobel). La novela narra la relación de amistad entre dos mujeres muy distintas, una profesional de mediana edad, bien situada, y una anciana amargada y desagradable que sobrevive prácticamente en la miseria. La vejez vista desde la óptica más descarnada y cruel mirada de frente por la autora, sin paños calientes ni florituras que la suavicen.
año con
A mí me resultó un poco deprimente, la verdad.

¡Hasta la próxima semana!

jueves, 9 de febrero de 2017

El escritor y las musas


En la última entrada de este blog me quejaba de que estaba en plena crisis. Quería escribir, empezaba historias y no era capaz de seguir, ninguna me atrapaba. "Que la inspiración te pille trabajando", decía el gran Pablo Picasso, y yo, siguiendo su máxima, trabajaba, trabajaba y me desalentaba.

Me sentía mal, porque como también decía mi admirada Rosa Montero en una entrevista (o quizá era en un libro, no recuerdo bien), "un día sin escribir es un día no vivido". Y yo me iba a la cama cada noche pensando que había desperdiciado otro día de mi vida, y me levantaba sin ilusión, sin ganas.

Mi único consuelo en esos días era la lectura, leer lo que otros sí eran capaces de escribir, para olvidarme de mi misma.

Y de pronto un día sucedió. Apareció en mi mente un personaje, toda su historia tan clara como si la viera en una película, incluso su nombre. Y como en los mejores tiempos salté de la cama y me puse a escribir. Ahora todo fluye de nuevo, Berta me persigue a todas horas para que cuente sus peripecias y yo cada día estoy más enamorada de ella. Mis días vuelven a tener sentido.

No sé si sean las musas, no sé si sea solo trabajo o la suerte de gozar de una capacidad especial, solo sé que en algún momento se produce la magia y eres capaz de crear personajes, de hilvanar una historia y acabar siendo la primera sorprendida por los
resultados.

Cuando acabo una novela siempre me pregunto cómo he sido capaz de escribir todo eso, ¿de dónde han salido esas ideas? Es algo increíble y maravilloso que solo puedo calificar como mágico y dar gracias a la vida por haberme hecho este regalo.

Y gracias también a todos los que me habéis apoyado y animado en los momentos difíciles.

sábado, 28 de enero de 2017

Escritora en crisis

Había oído hablar del bloqueo del escritor, pero creía que a mí nunca me ocurriría.
Desde que empecé a publicar las ideas no dejaban de fluir; estaba con una novela y tomaba notas para otras, cuanto más escribía más ideas surgían, y eso me proporcionaba una cierta tranquilidad porque la fuente seguía manando y siempre tendría una historia que contar.
Nunca me paralicé ante una página en blanco porque tenía un truco para seguir siempre adelante, y cuanto más escribía, más fácil me resultaba.

Y de pronto... La crisis de los siete años. Como en los matrimonios, según dicen.


Termino otra novela: TLB; me planteo si buscar editorial y/o agente o publicarla por mi cuenta. Estas dudas me surgen cada vez que le pongo el punto final a un manuscrito.
Lo de la editorial puede ser atractivo, pero también lento; lo primordial para mí es tener una buena distribución y que mi trabajo me dé algún beneficio  porque vivo de esto y tengo que pagar facturas, y parece que ahora pocas editoriales garantizan eso. No me interesan las pseudoeditoriales-imprenta que pretenden que sea yo quien les pague.

Lo más fácil es publicar de manera independiente; el beneficio económico será inmediato y el escaparate y número de lectores, infinito, pero... no sé, estoy un poco cansada de la lucha que implica, sobre todo de la autopromoción.

Mientras decido qué hacer empiezo otra novela, ¿otra?, empiezo TRES. Y esto es debido a que ninguna acaba de atraparme del todo. Pánico. ¿Dónde está aquella habilidad mía para escribir la primera línea y que toda la historia fluya como por arte de magia? ¿Por qué de repente pienso que lo que quiero contar no va a interesar a nadie?

Estoy en crisis.

Hablo con un amigo escritor y me dice que eso nos pasa a todos, ¡suerte he tenido de no haberlo sufrido antes! Me asegura que es temporal, un día de repente surgirá la chispa y la pesadilla habrá terminado; me aconseja que me relaje, que no me obsesione, que me distraiga, que dedique tiempo a leer y a seguir formándome, pero también que no deje de escribir ni un solo día; no importa que lo que escriba me parezca bueno o malo, no tiene por qué leerlo nadie, pero no hay que rendirse, no hay que perder el hábito, y en el momento menos pensado prenderá la chispa.

Quiero creer a mi amigo, y comparto sus consejos porque pienso que pueden ser útiles a otros escritores que se encuentren en la misma situación que yo.

Espero poder contaros pronto que estoy inmersa en una nueva historia y disfrutando de la dicha de crear mundos y personajes.


jueves, 12 de enero de 2017

Propósitos para el 2017


Los psicólogos aconsejan poner por escrito lo que nos proponemos conseguir, como paso previo al inicio del proceso para lograrlo, y colocar nuestra lista en un lugar visible para no perder de vista nuestras objetivos y motivarnos a luchar por ellos cada día.

Es un buen ejercicio, os lo recomiendo.

En el post anterior decía que ya no necesitaba escribir una lista de propósitos, pero una amiga me ha dicho que no hacerlo da mala suerte, así que por si acaso, he anotado mi lista en la primera página de la agenda y, como era de esperar, no difiere mucho de la de otros años; no porque no la cumpla y tenga que repetir los mismos propósitos cada año, jeje... sino porque mi intención es seguir por el mismo camino.

A saber:

1- Publicar mi nueva novela, TLB. En esta ocasión, me adentro por fin en el mundo del espectáculo para contar la historia de una actriz que llega a la cúspide de la fama, partiendo de la nada, sin reparar en medios para lograrlo. Y no hago spoiler si os adelanto que muere en el primer capítulo...

2- Empezar a escribir otra novela. Estoy barajando varias ideas pero aún no me he decidido por una en concreto.

3- Perder menos tiempo con Internet y cumplir con los horarios que me marco para escribir a diario.

4- Viajar. Todavía no tengo claro dónde. ¡Hay tantos sitios que conocer! Pero espero que al menos caigan un par de viajecitos guapos.

5- Lo demás puntos de mi lista son de carácter privado.


Hacedme caso: escribid vuestros objetivos y echadles un vistazo cada día para que os animéis y dar los pasos necesarios para alcanzarlos.

Suerte y fuerza para que vuestros deseos se cumplan.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Adiós 2016/Bienvenido 2017

Estreno del 2016 en Tailandia

Es tiempo de hacer balance de este año que se acaba. 
Para mí ha sido bastante positivo, creo, al menos, no ha ocurrido nada especialmente malo, que ya es mucho. 
En cambio, sí ha habido cosas buenas: viajes, otro libro publicado y mi hijo nómada se ha asentado cerca de mí y parece que de manera indefinida. 
¿Qué más puedo pedir? Pues eso: virgencita, que me quede como estoy.

Presentación oficial de "El caparazón de la tortuga"


Años atrás confeccionaba listas de propósitos; ahora ya no porque me siento satisfecha con mi vida y creo que estoy en la senda correcta, solo me queda seguir avanzando y disfrutando del camino. 



Bueno, sí hay algo en lo que he de seguir trabajando: yo misma. Siempre intentando crecer (no físicamente, claro, eso no tiene remedio) pero sí como persona; puliendo defectos (o

Celebrando mi cumple con mi niño
asumiéndolos) y aprendiendo de los errores. Aunque soy consciente de que, como todo, a vivir se aprende viviendo; así que espero llegar a ser una viejecita sabia y buena persona.



En fin, filosofías aparte, estrené 2016 en Tailandia, lo que no está nada mal. 

En febrero se hizo la presentación oficial de El caparazón de la tortuga en papel, y acaba el año en el Top de ventas de Amazon con más de 700 ebooks vendidos solo en el mes de diciembre.

En mayo acabé una nueva novela

En el Malecón de La Habana
que espero vea la luz en el nuevo año.
 
En octubre pude hacer realidad mi sueño de viajar a Cuba.
 
En noviembre gané un Premio en un Concurso de Relatos. Y así todo un año salpicado de pequeñas y grandes satisfacciones.


Galardonada con un premio de relatos 


Por tanto, como escribió mi hijo en la agenda que me regala cada año: "en el 2017 más y mejor". 

Y eso mismo es lo que os deseo a todos vosotros.




¡Feliz 2017!

martes, 13 de diciembre de 2016

Mis últimas lecturas


Este año he leído un montón. Y no soy una lectora rápida, me gusta recrearme en la lectura, saborearla, releer una frase que me ha llamado especialmente la atención, volver a un párrafo anterior...  Además, casi solo leo por las noches, en la cama. Eso sí, aunque esté muerta de sueño tengo que leer al menos un par de páginas, si no, no puedo dormir. Pues eso, que me ha cundido.

Y mis últimas lecturas han sido:

La carne, de Rosa Montero.
Soledad contrata a un gigoló para dar celos a su ex e inicia con él (con el gigoló) una relación un tanto sórdida. La novela es agridulce, deja un cierto poso amargo; trata sobre la soledad (de ahí el nombre de la protagonista), del declive inexorable hacia la vejez, de la necesidad de amar y ser amado, del fracaso y del temor a la muerte.
El tono desenfadado e incluso humorístico que utiliza la autora, quita hierro a temas tan trascendentales, y a veces duros, e invita a la reflexión.






Lo que esconde tu nombre, de Clara Sanchez.
Un superviviente del campo de exterminio de Mauthausen, viejo y enfermo, dedica los últimos años de su vida a perseguir a sus torturadores nazis y da con ellos en un pequeño pueblo de la costa española en la que disfrutan de una vida apacible y regalada.
Hasta ahí, como veis, la trama resulta interesante, pero va perdiendo fuerza con el paso de las páginas y tiene un final anodino y sin mucho sentido.






Etheria, de Coia Valls.
La autora nos sumerge en la antigua Roma, en un momento de cambio en el que el cristianismo se va imponiendo a las antiguas creencias y divide al Imperio. Ethería es una joven noble e intrépida que emprende un largo y peligroso viaje a Tierra Santa en el que no faltarán peligros y conflictos.
Si os gusta la novela histórica disfrutaréis con esta obra que Coia Valls sabe recrear de forma amena y haciendo fácil la  lectura.










La gente feliz lee y toma café, de Agnès Martin-Lugand.
Esta novela fue autopublicada en Amazon por su autora en 2012 y tuvo tal aceptación que pronto se interesó por ella una editorial y ha sido traducida a varios idiomas.
Trata de una mujer joven que pierde a su marido y a su hija en un accidente y cae en una profunda depresión, de la que logrará salir gracias a su gran amigo Félix y a Edward, un hombre huraño y misterioso que conoce en un viaje a Irlanda y del que acabará enamorándose, ¡cómo no!
Es una novela entretenida y con cierta gracia en los diálogos que se lee con facilidad. Aunque debo decir que no me gusta nada el personaje de Edward y la relación que se establece entre los dos protagonistas: machista y rayando el sometimiento (por parte de la mujer,claro). Pero bueno, parece que eso es lo que gusta a las lectoras...





Desde la sombra,de Juan José Millás.
Como de costumbre, Millás, rizando el rizo, parte de una situación inverosímil que logra hacer creíble y te mantiene en vilo y deseando saber adónde irá a parar.
Damián comete un pequeño hurto en un mercado de antigüedades y se esconde en un armario huyendo de un guardia de seguridad. El armario es vendido antes de que pueda salir de él y acaba en la casa de un joven matrimonio y su hija donde decide quedarse a vivir y convertirse en un "fantasma" que vela por la familia.


Y creo que con esto se cerrarán mis lecturas del año.


¡Felices fiestas y felices lecturas! Y que los Reyes Magos y Papá Noel os traigan muuuchos libros.


martes, 29 de noviembre de 2016

Mis películas favoritas sobre escritores


Se han hecho muchas películas en torno a escritores y el mundo literario. Aquí os dejo una relación de algunas de las que más me han gustado:



LAS HORAS
La historia se centra en un período de la vida de Virginia Woolf (Nicole Kidman) mientras escribía Mrs. Dalloway y se interrelaciona con la vida de otras dos mujeres de épocas diferentes: una esposa infeliz que lee el libro y una editora neoyorquina, una Mrs Dalloway actual que cuida de un amigo escritor con el que tuvo un romance en su juventud y que ahora se encuentra enfermo de sida.








DESMONTANDO A HARRY
Harry Block (Woody Allen), un escritor de mediana edad y con cierto éxito, se ha servido con frecuencia de sus experiencias sentimentales y familiares para escribir sus obras, razón por la cual la mayor parte de sus amigos, parientes y ex-mujeres lo odian. En tales circunstancias, le resulta difícil encontrar a alguien que quiera acompañarlo en un viaje a su antigua universidad para recibir un homenaje. 












MEDIANOCHE EN PARÍS
Un escritor norteamericano algo bohemio (Owen Wilson) llega con su prometida  y los padres de ésta a París. Mientras vaga por las calles soñando con los felices años 20, cae bajo una especie de hechizo que hace que, a medianoche, en algún lugar del barrio Latino, se vea transportado a otro universo donde va a conocer a personajes que jamás imaginaría iba a conocer... 











DESCUBRIENDO A FORRESTER
Conocido en su barrio por su condición de solitario, Forrester (Sean Connery) es un hombre cuyo misterio y excentricidad son casi míticos. Cuando Jamal, un destacado estudiante y atleta negro logra colarse en su apartamento con una cartera repleta de trabajos literarios, de manera inesperada e insólita, se establece entre ellos una relación altamente provechosa.










SHAKESPEARE IN LOVE
Encantadora pelicula que narra la juventud de William Shakespeare, joven dramaturgo de gran talento, que pasa por una mala racha en su carrera. Por mas que lo intenta y, a pesar de la presión de los productores y de los dueños de salas de teatro, no consigue concentrarse en su nueva obra: "Romeo y Ethel, la hija del pirata". Lo que Will necesita es una musa y la encontrará en la bella Lady Viola, con la que mantiene un romance secreto. 



¿Coincidimos? ¿Cuáles son vuestras favoritas?

sábado, 19 de noviembre de 2016

Mis impresiones sobre Cuba: no todo es tan bonito.

Belleza y decadencia

Desde que volví de Cuba he publicado en Facebook fotos preciosas de mi viaje, pero lo cierto es que no todo es tan bonito como parece y no quiero dejar de contarlo.

Pensé en escribir un libro sobre mi viaje porque me parecía que había sido muy especial, pero al final llegué a la conclusión de que con apenas quince días de estancia y habiendo visitado solo la mitad de la isla me faltaban elementos para escribir algo que tuviera un mínimo interés, aparte del meramente turístico o anecdótico.


"Paisaje" desde nuestra habitación en la Habana Vieja
Aun así, quiero compartir algunas impresiones que hicieron de este viaje una experiencia agridulce. La parte dulce la pone la propia isla y los cubanos: paisajes de ensueño, playas paradisíacas, gente maravillosa, alegre y acogedora, a pesar de las condiciones en las que viven.

Y en este último punto, el agrio, es donde me quiero detener.

Cuba se ha convertido en un importante destino turístico, y los turistas, en un "objeto" de deseo y una gran fuente de ingresos para los cubanos.

Lo que queda de las casas coloniales de El Vedado


Me gusta ir bien documentada cuando viajo, y antes de partir había leído varias guías y visitado foros de viajeros. Todo ello me puso en guardia: "los turistas son dólares con patas para los cubanos", "todos intentan sacarte dinero, engañarte, estafarte", "la picaresca está a la orden del día, no te fíes de nadie"...

Por desgracia esas afirmaciones son ciertas. Pero también hay que entender que todo eso ocurre porque sus condiciones de vida son lamentables. Si yo fuera un mandatario de ese país se me caería la cara de vergüenza al ver a la gente pidiendo por la calle una pastilla de jabón, ropa usada, caramelos para los niños, cualquier cosa que para nosotros no tiene el menor valor y para ellos es un lujo.

"Mercado"


Sí, tienen una buena sanidad y educación. La isla está llena de médicos, ingenieros, maestros; cualquier persona con la que hables tiene un alto nivel cultural y todos tienen trabajo, pero tanto un médico como un camarero cobran una miseria, viven en casas ruinosas y tienen que hacer malabarismos para subsistir. Y aunque tengan dinero no pueden conseguir los productos más básicos porque "el bloqueo" impide que entren en la isla, y  por eso se los piden a los turistas.

"Gimnasio"



Sin embargo, nadie se queja (al menos en público), todos sonríen, son amables y cantan y bailan por todas partes (supongo que porque cantando y bailando se olvidan las penas). Allí me dí cuenta de que los extremos se tocan: es tan mala una dictadura comunista como una fascista. La falta de libertades es evidente: de expresión, de movimiento, de progreso. Nadie puede levantar cabeza: todos viviendo en igualdad: en la miseria.

Por eso, aunque vivan en un entorno maravilloso, aunque tengan que separarse de los suyos, aunque mueran en el intento, son muchos los que quieren marcharse.




Cuando me fui, poco antes de las elecciones en EEUU, estaban esperanzados con la
apertura que empezaba a vislumbrarse. Ahora supongo que todo se ha venido abajo. Trump no tendrá que construir ningún muro; el mar es el muro natural que separa a Cuba del mundo y mantiene su realidad oculta.

Podría contaros muchas cosas que he visto allí, que he vivido, pero no me quiero extender demasiado. Solo un apunte más: si vais a Cuba llevad una maleta con todo eso que tenéis en casa y que no usáis y dádselo a la gente. Os lo agradecerán enormemente.

Feliz semana.


sábado, 5 de noviembre de 2016

Retirarse a tiempo


Se dice que retirarse a tiempo es una victoria. Opino, además, que es lo más inteligente que se puede hacer si uno quiere dejar un grato recuerdo, porque de lo contrario se arriesga a que los años, el endiosamiento y/o el deterioro mental le jueguen una mala pasada y el mundo acabe olvidando sus méritos para quedarse solo con la lamentable imagen de un vejestorio decrépito y bocazas.

No me refiero a nadie en concreto (o sí). Son varios los personajes que en estos momentos acuden a mi mente: actores, políticos, escritores...



Por fortuna los escritores no tienen necesidad de retirarse, pueden seguir escribiendo  en  tanto  y cuanto su mente y su imaginación se lo permitan ( o el gobierno de turno no les quite las pensiones y las ganas de seguir creando), pero quizás algunos sí deberían moderar sus apariciones públicas y comentarios.

Pasar de escritor de culto a playboy de pacotilla y decir entre otras lindezas que un canta/AUTOR como Bob Dylan no debe recibir premios literarios sino musicales no deja en muy buen lugar a un "escribidor" de la categoría de Vargas Llosa, a quien un día admiré y supongo que muchos de vosotros también.

Bob Dylan es un poeta, señor mío, y ha escrito (y musicado) grandes poemas a lo largo de su carrera. Es perfectamente merecedor de un premio literario. Como otros muchos compositores, como Joaquin Sabina, por ejemplo, el poeta urbano por excelencia.


Y me aparto del tema literario para recordar a otro personaje que estaría más guapo callado y lejos de los focos: don Felipe Gonzalez, a quien también admiré y seguí en su momento. Pero este es otro a quien los años le  han pasado factura y se ha olvidado de cuando era "Isidoro" y defendía a muerte los ideales socialistas. Ahora, ni su propio partido lo reconoce.


Marilyn Monroe o James Dean siempre serán jóvenes y bellos, aunque convertirse en mitos no entrara en sus planes; Greta Garbo y otras actrices tan inteligentes y realistas como ella, eligieron apartarse del mundo y dejar el grato recuerdo de su esplendor. Otras y otros pueden permitirse el lujo de seguir ahí con dignidad y  regalándonos los frutos de su conocimiento y experiencia. Los hay, en cambio, que deberían retirarse cuando todavía están a tiempo.


Pero supongo que no es fácil aceptar que uno ya no es lo que fue, renunciar al éxito y al reconocimiento que se tuvieron antaño. La vida es cruel...


En fin, después de estas reflexiones domingueras, os deseo una feliz semana.

jueves, 27 de octubre de 2016

¡Y por fin Cuba!




Me enamoré de Cuba cuando empecé a documentarme para escribir mi novela Habana Jazz Club. Entonces me propuse hacer un viaje a la isla lo antes posible, pero han tenido que pasar cuatro años hasta poder ver cumplido mi deseo.




Cuando tuve ante mí el Malecón de La Habana, tantas veces imaginado, me embargó la emoción, ¡no podía creer que estuviera allí por fin! Y no me resistí a la tentación de hacerme una fotografía muy parecida a la de la portada de Habana Jazz Club.




Desde allí, era fácil imaginarse a Billie paseando con sus amigas, sorteando las salpicaduras de las olas entre risas; a Orlando admirando la belleza de la muchacha y dedicándole requiebros; a ambos abrazados, sentados sobre el muro, como hacen tantos cubanos a diario, contemplando el mar y soñando con un futuro mejor, con un mundo que está tan cerca y tan lejos a la vez. Separados de él por la infranqueable barrera del océano y unos ideales arcaicos, obsoletos.


"De niña, Billie, creía a pies juntillas que la vida tenía banda sonora, como las películas, porque no podía recordar un solo día de su infancia en el que la música no hubiera acompañado cada uno de sus gestos cotidianos. Incluso cuando salía a la calle, la asaltaba un mambo, una guaracha o algún bolero, que se encontraba agazapado en cualquier esquina."



No recuerdo cómo ni por qué se me ocurrió este párrafo de la novela, pero he podido comprobar que es completamente cierto. La gente canta y baila todo el tiempo, por todas partes. Lo llevan en la sangre, como dicen ellos. La alegría y el calor humano son parte de su esencia.

Creo que si hubiese escrito la novela después de conocer la isla apenas habría cambiado nada. Si acaso, habría mencionado su cielo apabullante, inmenso, siempre cambiante, las caprichosas formas y colores de las nubes, los repentinos aguaceros y el calor aplastante.


Cuba es como la imaginé, como os la conté.

Dije que no escribiría un libro sobre este viaje, pero me temo que tendré que desdecirme: viajar a Cuba no es hacer un viaje turístico, es mucho más, es un experiencia única y no cabe en un par de posts y algunas fotografías.

Así que, habrá libro :)

¡Feliz semana!




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